Textilería
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Región de Los Lagos

Textilería de Quemchi

Desde los primeros conquistadores hasta los turistas de hoy en día, el arte textil del archipiélago de Chiloé ha sorprendido ya que, por su técnica, herramientas y utensilios, es una técnica única en el mundo. A un poco más de 60 km de Ancud, se ubica el pueblo de Quemchi, “la comuna de los mil paisajes”, como la bautizó su hijo ilustre el escritor Francisco Coloane. En este pueblo costero, algunas artesanas mantienen viva tradiciones históricas, como es la textilería. 

La textilería, tiene sus orígenes en la cultura mapuche, quienes desarrollaron herramientas para la fabricación textil. En el continente aún emplean el huitral y en Chiloé siguen usando el quelgo, un telar horizontal al suelo, muy bajo, que posee un sistema de amarras. Estas herramientas hoy en día son usadas no solo por mujeres mapuche, también por artesanas Chilotas, quienes han aprendido a través de la observación, de generación en generación desde muy pequeñas, el empleo de esta técnica.

En la antigüedad, las piezas eran confeccionadas a partir de lana de guanaco (lama guanicoe), que en la isla de Chiloé se llamaba weke o chiliweke, se trataba de un guanaco pequeño, pero esta especie se extinguió con la llegada de los conquistadores. Desde entonces, la materia prima empleada, es la lana de oveja. Cabe señalar que, en la isla, debido a la falta de contacto con el continente, se desarrolló una raza chilota.

En sus inicios las piezas textiles eran de uso principalmente doméstico, frazadas, ponchos y mantas, eran tejidas para la propia casa, cada familia tejía su propia ropa. Actualmente, las pocas tejedoras que quedan, además de ese uso histórico, tejen piezas decorativas, para la venta, como: pieceras, alfombras, fajas, etc. La textilería es hoy en día una práctica cada vez más escaza, ya no es como antes, ahora no todas las mujeres saben tejer y compran frazadas o mantas industriales.

Tradicionalmente el proceso textil se iniciaba con la crianza y pastoreo de los animales. Lugo, se continúa con el proceso de esquila, el cual se lleva a cabo en verano, una vez al año principalmente por los hombres de la isla, logrando obtener más de 2 kilos de lana cruda por oveja. Esa lana cruda o vellón, debe ser seleccionada y limpiada, posteriormente escarmenada y cardada, finalmente se tiñen y arman los ovillos. En cuanto al tejido, se emplean diversos tipos de telares, siendo el más importante el quelgo, telar que antiguamente medía 3 metros, pero con la reducción del tamaño de las casas, se ha encogido también. Esta gran dimensión sirve para poder confeccionar piezas de gran tamaño, como como ponchos y frazadas que protegen del frio y son impermeables.

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