PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL

Un reconocimiento a nuestros orígenes

¿Que es el Patrimonio Cultural Inmaterial?

Se entiende por “patrimonio cultural inmaterial” los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes- que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural.

Convención UNESCO

Este patrimonio cultural inmaterial, que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana. A los efectos de la presente Convención, se tendrá en cuenta únicamente el patrimonio cultural inmaterial que sea compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes y con los imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y de desarrollo sostenible.

Con fecha 17 de octubre del año 2003, la Asamblea General de la UNESCO aprueba la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial como un instrumento efectivo para proveer a los Estados miembros de la ONU un marco normativo que atienda las necesidades de reconocer, valorar y fortalecer los diversos elementos culturales que constituyen el patrimonio inmaterial para las comunidades e individuos que lo hacen sostenible.
Como tal, la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial complementa otros instrumentos internacionales que están relacionados o protegen el patrimonio cultural, como lo son la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966; el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966; la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural de 1972; la Recomendación de UNESCO sobre la Salvaguardia de la Cultura tradicional y Popular de 1989; el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales de 1989 (ratificado por el Estado de Chile el 15 de septiembre del año 2008); la Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural de 2001; y la Declaración de Estambul de 2002 concerniente a la Tercera Mesa Redonda de Ministros de Cultura.
En la actualidad, la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial es coincidente con convenciones y declaraciones aprobadas por la ONU y la UNESCO con posterioridad, tales como; la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales y su Anexo (20 de octubre del 2005), la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas del año 2007 y la aprobación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible del año 2015.
En rigor, su objetivo principal es entregar las orientaciones para salvaguardar usos, expresiones, conocimientos y técnicas que comunidades e individuos reconocen como parte integral de su patrimonio cultural.

Texto de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial
https://ich.unesco.org/es/convención

La Convención afirma que el patrimonio cultural inmaterial se manifiesta, en particular, en los siguientes ámbitos:

  • Artes del espectáculo
  • Conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo
  • Técnicas artesanales tradicionales
  • Tradiciones y expresiones orales
  • Usos sociales, rituales y actos festivos

La artesanía tradicional es acaso la manifestación más tangible del patrimonio cultural inmaterial. No obstante, la Convención de 2003 se ocupa sobre todo de las técnicas y conocimientos utilizados en las actividades artesanales, más que de los productos de la artesanía propiamente dichos. La labor de salvaguardia, en vez de concentrarse en la preservación de los objetos de artesanía, debe orientarse sobre todo a alentar a los artesanos a que sigan fabricando sus productos y transmitiendo sus conocimientos y técnicas a otras personas, en particular dentro de sus comunidades.
Las expresiones de la artesanía tradicional son muy numerosas: herramientas, prendas de vestir, joyas, indumentaria y accesorios para festividades y artes del espectáculo, recipientes y elementos empleados para el almacenamiento, objetos usados para el transporte o la protección contra las intemperie, artes decorativas y objetos rituales, instrumentos musicales y enseres domésticos, y juguetes lúdicos o didácticos. Muchos de estos objetos, como los creados para los ritos festivos, son de uso efímero, mientras que otros pueden llegar a constituir un legado que se transmita de generación en generación. Las técnicas necesarias para la creación de objetos de artesanía son tan variadas como los propios objetos y pueden ir desde trabajos delicados y minuciosos, como los exvotos en papel, hasta faenas rudas como la fabricación de un cesto sólido o una manta gruesa.

Fuente: UNESCO

El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), a través del Departamento de Patrimonio Cultural, tiene por principal misión implementar la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, UNESCO 2003, que Chile suscribió en 2008 y que fue ratificado por el Congreso Nacional en enero de 2009.

De este modo, la Convención es el principal marco normativo y de actuación del Departamento, a través del cual se busca relevar y reconocer el patrimonio cultural inmaterial de las comunidades, grupos e individuos interesados. Adicionalmente, el Departamento tiene como tarea sensibilizar a nivel local, nacional e internacional sobre la importancia de este patrimonio, la necesidad de asegurar su salvaguardia y visibilizar sobre su valor.

Vínculo de Origen
y el Patrimonio Cultural Inmaterial

Antiguamente, quizá en la época de nuestros abuelos, cada vez que se compraba o adquiría un objeto (producto o a vece también servicios), que por lo demás, casi siempre se trataba de objetos artesanales, quien adquiría el objeto conocía a quien lo hacía, ya que bien iba a comprarlo (o a buscarlo) a su casa, o los intermediarios eran uno o dos.
Sin embargo, actualmente con la gran oferta de producto industriales y la gran cantidad de intermediarios, ya no sabemos quién, ni dónde, ni mucho menos cómo se creó el objeto que compramos o adquirimos.

En ese contexto, aún se comercializan productos artesanales, que muchas veces son invisibilizados y puestos en vitrinas al mismo nivel que productos industriales, subvalorando sus cualidades únicas, cómo la cultura, territorio, materias primas y procesos que representa.
Vínculo de Origen busca aportar a poner en valor estos objetos artesanales, que representan el patrimonio cultural inmaterial, que desde 2003 propone UNESCO en la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, y que Chile suscribe en 2008 y ratifica en 2009.